Pollo a la Cerveza

Vamos a empezar con algo sencillito, muy fácil de preparar, que lo mismo sirve para verano que para invierno, y que, tras prepararlo y comerlo, hará que nos sintamos unos chefs de primera. Y aunque sea fácil, el resultado es de restaurante de infinitos tenedores.
INGREDIENTES PARA CUATRO PERSONAS:
- Cuatro pechugas de pollo enteras, sin piel ni huesos
- 2 Botellines o dos latas de cerveza
- El zumo de un limón
- 1 Pastilla de caldo de verdura, (tipo "avecrem" o similar)
- Aceite de Oliva
- Sal y pimienta al gusto
- Dos cucharadas de harina disuelta en un poco de agua
PREPARACIÓN:
Troceamos las pechugas en dados no muy gruesos pero tampoco muy pequeños. Lo regamos con sal y pimienta a nuestro gusto, pero sin pasarse: si no vamos a ser los únicos en comer este plato, hay que tener en cuenta los gustos de nuestro amigos o familiares. Si la comida está picante o salada nos podemos cargar la velada, a menos que nuestros amigos sean "muy buena gente", claro. Y de que tengáis a mano el número del chino o la pizzería.
En una cacerola, pondremos tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva y lo calentamos a fuego fuerte.
Cuando esté caliente, bajaremos el fuego a bajo. Añadimos el pollo, troceado y salpimentado, y freímos durante unos minutos, hasta que se dore, pero sin que se queme.
A continuación, exprimiremos el limón, (si es que aún no lo habiamos hecho), y trocearemos la pastilla de caldo de verdura, para echarla dentro del zumo de limón. Regaremos el pollo con esta mezcla, y removeremos bien con una cuchara de madera para que se impregne bien del sabor a limón. Dejamos un par de minutos más al fuego, bajandolo si es necesario, para evitar que se queme.
Finalmente, añadimos la cerveza, (el botellín o la lata en su totalidad), y bajamos el fuego al mínimo. Dejamos cocinar durante 15-20 minutos para que se evapore el alcohol. Removemos de vez en cuando.
Si queremos que la salsa resultante sea espesa, añadiremos las dos cucharadas de harina disuelta en un vaso con dos o tres dedos de agua y removeremos una vez más. Esto último debe hacerse unos dos minutos antes de retirar el pollo del fuego, y sin dejar de remover hasta que retiremos el pollo del fuego.
Serviremos el pollo caliente, acompañado de una cerveza o refresco de limón bien fríos, y de una ensalada a base de lechugas y tomates, que podemos preparar mientras el pollo se cocina tras añadirle la cerveza. Por supuesto, no hay que olvidar pan para mojar la salsa, que estará deliciosa.
Si vais a ser más de cuatro, recuerda siempre que las cantidades son de una pechuga por persona y de un botellín o lata de cerveza por cada dos personas.
Disfrutadlo.
SULIS.
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