Tallarines con Tomate
Vamos a preparar un plato de pasta un poquito distinto a lo que estamos acostumbrados. No es el simple plato de macarrones o spaghetti con tomate frito de caja que tan socorrido es y tanto abunda en la cocina rápida de los recién independizados. De esta forma es mucho más saludable y más sabroso.
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:
- 500 grs de tallarines al huevo, (también valen spaghetti, tagliatelle, etc...)
- 200 grs de queso mascarpone, ( se puede sustituir por otro tipo como queso azul, u otro queso cremoso si no nos gusta el mascarpone, pero con este último el resultado es mucho mejor)
- Una latita pequeña de champiñones
- Un paquetito doble de bacon troceado, (de los que venden en la sección de refrigerados del super)
- 2 tomates grandes muy maduros
- 1 Cebolla
- Pimienta negra molida
- Aceite de Oliva
- Sal

PREPARACIÓN: Vamos a preparar un plato de pasta como Dios manda: nada de tomate frito de caja, sino que vamos a usar tomate natural. Sin miedo, oye, que no es tan difícil, y en cuanto al tiempo que lleva prepararlo, si quieres, prepáralo en tu día libre como un pequeño homenaje para ti mismo. En cuanto al dinero que cuesta el tomate natural frente al de caja piensa esto: son sólo dos tomates. Así que manos a la obra.
En un cazo, cocemos los tomates durante dos o tres minutos: de este modo será más fácil quitarle la piel luego. Los sacamos y escurrimos el agua. Dejaremos que se enfríen un poco y luego le quitamos la piel y las pepitas y los picamos muy finos. Reservamos en un plato para usar después.
Cortamos la cebolla lo más fina posible, y si tenemos batidora, la trituraremos. En una sartén, ponemos dos o tres cucharadas de aceite, y pochamos la cebolla triturada a fuego muy lento, porque si se quema nos amargará el gusto del guiso.
Cuando la cebolla tenga un color casi transparente, añadimos los tomates y refreímos a fuego lento, hasta que la textura del refrito sea la de una salsa. Para ello es imprescindible hacerlo a fuego lento y sin dejar de remover.
Paralelamente, en otra sartén freímos los champiñones con sal y pimienta, y con muy poquito aceite. Los champiñones van a soltar mucho líquido aunque los escurramos bien. Cuando dejen de soltarlo, añadimos el bacon troceado y lo freímos hasta que se tueste.
En ese momento, mezclamos en una sola sartén el refrito de tomates y cebolla con los champiñones y el bacon, y vertimos el queso mascarpone sobre todo ello. Bajaremos el fuego al mínimo y removeremos de vez en cuando. No conviene abandonar esta sartén ni subir el fuego en ningún caso, y por supuesto hay que removerla muy bien para que se mezclen bien los sabores de todos los ingredientes.
Mientras podemos empezar a cocer la pasta con abundante agua hirviendo con sal y chorrito de aceite de oliva. Cocemos la pasta no más de ocho minutos, que es lo que suelen recomendar en el paquete. Si la cocemos menos minutos estará dura y si la cocemos más tiempo se pondrá blanduzca y quebradiza. Nos debe de quedar "al dente" (ni muy dura ni muy blanda), y para ello, lo mejor es seguir la recomendación del fabricante, que es el que entiende.
Una vez cocida la pasta, la escurrimos bien y la dividimos en dos platos. Apartamos también la sartén con el mascarpone y todo lo demás, y ponemos un cucharón de salsa en el centro de cada plato, en medio de la pasta, como si formásemos un nido. Así quedará más decorativo.
Para acompañar este plato, lo mejor es pan tostado y una botella de lambrusco rosado muy fría.
SULIS.
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