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Guia basica para recien independizados

Lo que siempre debe haber en nuestra cocina...(I)

Hay una serie de cosas que los "recién independizados" no deben olvidar a la hora de hacer la compra. Estos productos son indispensables para poder cocinar casi de todo.

Es obvio que los productos frescos dan mejor resultado que los congelados o deshidratados. Pero por motivos de economía, tiempo y espacio, no siempre es posible comprar productos frescos.

Mi consejo es limitar los productos tales como verdura fresca para grandes ocasiones, (como las visitas), y tener siempre una lista de cosas en nuestro congelador o alacena que puedan sacarnos de un apuro.

Este será el primer artículo de una larga lista de cosas que no nos pueden faltar. Progresivamente, iré publicando más listas de productos indispensables. Aquí va la primera:

- Ajo en polvo: aunque los dientes de ajo nos proporcionan un resultado mejor y dan un sabor más auténtico a nuestros platos, hay que tener en cuenta que las cabezas de ajo se pueden estropear si no se usan pronto. El ajo en polvo nos puede ser útil para dar sabor a arroces y carnes, (por ejemplo), y no se estropea con facilidad. Como he dicho antes, si tenemos una cena especial o hemos comprado una carne muy rica, haremos el esfuerzo y compraremos cabezas de ajo para que el resultado final sea perfecto. Pero el ajo en polvo resulta más útil para el día a día, sobre todo si no tenemos mucho tiempo para cocinar.

 

 

- Pastillas de caldo: que pueden ser de verdura, carne o pescado. Si tenemos que preparar un sofrito para hacer un arroz o cualquier otro guiso, y no tenemos tomates y pimientos frescos, con una pastilla de caldo podemos darle sabor a nuestro guiso fácilmente.  Sólo se trata de fundir la pastilla de caldo en aceite o agua, (dependerá de lo que estemos preparando), y usarla como base para el guiso.

 

 

- Limones: es una de las pocas cosas que duran mucho tiempo si lo conservamos en la nevera, incluso una vez cortados. El jugo del limón potencia el sabor de los alimentos y facilita la digestión. Cuando cortemos un limón sólo para echar unas gotitas a un filete, es conveniente conservarlo en la nevera junto con su otra mitad y envuelto en papel de aluminio para que no pierda la frescura. Luego, lo mejor es usar ese limón antes de que acabe la semana. Como no queremos tirar nada, (que la economía es fundamental para los "recién independizados"), si pasa una semana y no hemos usado el limón, le podemos dar otra utilidad. Se pueden poner rodajas de limón en nuestro refresco favorito, o exprimirlo y añadirle un poco de azucar, agua fría y hielo para hacer una limonada natural. Si no nos gusta el sabor del limón para beber, aún tenemos otra opción muy casera y muy de abuela: en el limón abierto podemos poner clavos de olor, y de ese modo tendremos un rudimentario pero útil elemento para auyentar a las moscas. Además, este invento casero huele estupendamente, comprobadlo.

 

 

- Aceite de Oliva: ineludible, imprescindible y fundamental. El aceite de oliva tiene grasas vegetales que regulan el colesterol y otras cositas dentro de nuestro cuerpo. Se ha comprobado que mientras que en otras culturas que usan grasas animales para cocinar, la obesidad y las enfermedades cardiacas abundan, en nuestra cultura mediterranea, el aceite de oliva previene todas esas enfermedades, y proporciona un sabor increíble a nuestros platos. No hay excusa para no tener aceite de oliva en casa. Las marcas blancas de supermercados nos proporcionan, además, aceite a buen precio si es que no nos podemos permitir comprar un aceite de más calidad. Aunque si podéis, tened siempre a mano un buen aceite de oliva de Baena: es néctar de dioses para las tostadas del desayuno.

 

- Pescado Congelado: hay que comer pescado como mínimo una vez a la semana. El pescado fresco puede resultar algo caro por no hablar de aquellos que no saben limpiarlo o conservarlo. Pero eso no es excusa para no comer pescado. Hay que tener siempre una bolsa de filetes o rodajas de merluza, o algo similar, en el congelador. Es fácil de preparar, (basta con una sartén, un poco de aceite, sal y limón), y muy sano. Por supuesto, para la visitas o las ocasiones especiales, habrá que comprar pescado fresco y prepararlo, (ya os pasaré truquillos), pero siempre vamos a tener una bolsita de pescado congelado, que además, en alguna ocasión nos puede sacar de un apuro. Para muestra, publico a continuación una receta de pescado con queso y maíz.

 

 

 SULIS.

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