Gazpacho Fresquito
Es una receta muy adecuada para esta estación inclemente. El gazpacho es refrescante, nutritivo y un reconstituyente natural. Lo podemos preparar en grandes cantidades y congelarlo para utilizar días después. Así que preparar gazpacho "is a must in our kitchen during the long, hot summer".
INGREDIENTES:
- 1 Kg. de tomates tipo pera.
- 1 cebolla nueva pequeña o mediana.
- 2 dientes de ajo.
- Medio pepino.
- Medio pimiento verde.
- Media manzana amarilla tipo "granny".
- 1 zanahoria pequeña.
- Vinagre de manzana.
- Aceite de Oliva.
- Sal.
PREPARACIÓN:
Gran parte del éxito de un gazpacho reside en trocear y preparar bien la verdura. Antes que nada, vamos a lavar bien toda la verdura con abundante agua, y una vez hecho esto, podremos empezar.
Quitamos la piel y las pepitas a los tomates, y los troceamos en pedazos pequeños. Ponemos los pedazos de tomate en un vaso de batidora junto con sal, (una cucharadita o dos, la sal siempre va a gusto del consumidor), y los batimos hasta conseguir un zumo. Reservamos.
En un bol pondremos el resto de las verduras y la manzana junto con el vinagre y el aceite. Conviene trocear todo en pedazos muy pequeños para no hacer trabajar demasiado a la batidora. A continuación, vamos a ver como trocear la verdura:
- Para trocear el pepino, le quitamos toda la piel, la pepitas de la parte central y también el borde: lo que vulgarmente se conoce como "culo del pepino" puede amargar nuestro gazpacho, así que es mejor cortarlo.
- A la manzana le quitamos piel, rabito y pepitas y la troceamos.
- A los dientes de ajo, además de la piel, antes de trocearlos, les quitamos el apéndice central verdoso para evitar que se nos repita demasiado el gazpacho.
- El pimiento debe estar totalmente limpio de pepitas y de esos hilitos blancos que tienen como nervios antes de cortarlo. Esto se hace también para no amargar el gazpacho.
- A la zanahoria le quitamos toda la piel y, si el borde superior tiene el centro redondo muy verde, también se lo cortamos.
- Finalmente, la cebolla, la enjuagamos bien para evitar que nos produzca lágrimas. Le quitamos el apéndice y al menos tres de las capas exteriores, y la cortamos en juliana muy finita.
Una vez troceado todo, lo ponemos en el bol con seis o siete cucharadas soperas de aceite y tres cucharadas de vinagre, aunque estas cantidades pueden variar según nuestro gusto.
Batimos todo lo que hay en el bol, y cuando esté todo bien batido y tenga textura como de salmorejo, le añadimos el zumo salado de tomate y volvemos a batir para que todos los ingredientes se mezclen bien.
Cuando tengamos todo bien batido, cubrimos el bol con papel film transparente y lo ponemos en la nevera. Hay que esperar como mínimo cuatro horas antes de consumirlo para que esté bien frío. También podemos dividirlo en fiambreras y congelarlo para consumir en varias veces.
Antes de servir, le ponemos tres o cuatro cubitos de hielo, y si está muy espeso, un chorrito de agua muy fría.
Como truco, podemos espolvorear con un poco de pimienta negra y remover con una cucharita antes de beberlo.
SULIS.
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